El reto de Sebastián Elcano 36

por okupabankia

Existe, desde 1930, un eficifio gigantesco, alto y robusto, de paredes de color amarillo desvanecido y sólidas celosías de metal verde. En las inmediaciones de Atocha, custodiando la frontera entre Arganzuela y Lavapiés, Sebastián Elcano nº 36 se levanta 20 metros sobre el suelo de Madrid y se expande sobre un cuarto entero de manzana, haciéndole hueco a las 94 viviendas que alberga en su interior y que se alinéan, orgullosas, en los márgenes de sus dos interminables y oscuros pasillos. Detrás de cada puerta verde oliva se refugia un alojamiento, una casa, un hogar. O así debiera ser… porque, como sabéis, esto no es cierto.
Desde que una promotora recibiera la dación en pago de CaixaLaietana SEC36 ha sufrido la condena al vacío y al desuso…
<<Gente sin casas; casas sin gente>>
… de tal manera que sólo una decena de sus casas tienen algún habitante. Nuestras vecinas, en su mayoría inquilinas de renta antigua, han soportado durante años que se les prohiba hacer mejoras en sus propias casas, han sufrido desinformación y en el pasado, se vieron sometidas prácticas de acoso. La cosa se agravó en el momento en que el edificio, como resultado de la fusión de las cajas de ahorro, pasó a manos de Bankia. Bankia, esa entidad culpable de casi el 70% de los desahucios de nuestra ciudad.
<<Culpable, culpable, culpable>>
ImagenCon estos datos, se constituyó un grupo de personas provinientes de las Asambleas colindantes y el grupo de trabajo de vivienda de Madrid, que poco tienen en común más allá del respeto mutuo y las ganas de liberar este espacio con tanto potencial de las garras de la despiadada especulación. Tras varias reuniones en las que se fueron tejiendo los vínculos de afinidad, el grupo sintió que estaba preparado.
En enero de este año, con el apoyo de sus asambleas de origen, el grupo de SEC36 ócupó las seis primeras viviendas. Para disgusto de las/los ocupantes, la respuesta del banco fue contundente, y procedió a tapiar el resto de viviendas vacías y a colocar vigilancia en la puerta durante las 24 horas del día. Durante las primeras semanas, fuimos secuestradas en “nuestras” casas sin poder entrar ni salir aún cuando la policía había decidido proceder por el cauce legal habitual. Sin embargo, en aquel momento de máxima tensión, también se produjo la primera muestra de apoyo desde el exterior: la cadena humana  #RodeaBankia.
<<Si Bankia desahucia, ocupa Bankia>>
Al enterarse de nuestra situación de secuestro, durante la tarde del domingo 15 de enero, cientos de personas acudieron al portal del edificio y agarradas de la mano formaron una gran fila que rodeó la manzana entera. Esta acción nos hizo entender que el impacto de este proyecto iba mucho más allá de lo que pensábamos posible. En un comunicado lanzado al exterior a través de la ventana ya se decía: “Porque no son sólo casas, no sólo son cuerpos, no sólo es Bankia“. El apoyo popular, además de insuflarnos las fuerzas perdidas por el desgaste, sirvió para que los porteros comenzasen a ser mucho más tolerantes.
En los meses sucesivos, el grupo centró sus esfuerzos en desarrollar las estrategias legales de autodefensa y en reforzar las relaciones con las/los vecinas/os, pero los acontecimientos políticos avanzaban a gran velocidad.Tras dos desalojos, con Bankia rescatada por primera vez, en el contexto de la inminente imputación de su antiguo órgano de administración y tras haber desahuciado a varias  familias esa semana, se decidió que era momento de continuar con la liberación de espacios. Para entonces, el grupo ya había enviado dos comunicaciones a distintas sedes de la entidad expresando su deseo de empezar a negociar. Ninguna de ellas fue respondida.
<<Banquero rescatado, obrero desahuciado>>
El 3 de junio, cuatro viviendas fueron liberadas. Esta vez, casi un millar de personas apoyaba la acción desde el exterior. Con cazuelas y cucharas como únicas armas, cantaban al unísono Si Bankia es nuestra, sus casas también. En ese momento terminamos por convencernos de la responsabilidad que este proyecto supone.
¿Y qué supone? El objetivo de SEC36 es conseguir presionar al monstruo bancario para que se vea obligado a conceder alquileres sociales o cesiones sobre los pisos vacíos. Se le solicita que cambie el régimen de estos pisos abandonados y los dote de un régimen que permita a las familias rehabitarlos por menos del 30% de sus ingresos mensuales tras descontar un 20% por cada miembro dependiente. Se trata de una lucha de mínimos con argumentos máximos contra el Goliat financiero. Y nuestro reto es vencer. Convencidas de que tenemos una posibilidad, hemos preparado los materiales ( propuesta de contrato y declaración de intenciones) y hemos pedido el apoyo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ( por cuyos integrantes, en parte, hacemos esta negociación). Sólo nos queda asegurarnos de contar con el apoyo necesario para defender este espacio durante el tiempo suficiente y para ello os necesitamos a todos y todas.
Este es nuestro proyecto. Nuestro y vuestro. Y nos gusta pensar que es un ejemplo de “tomar y hacer en vez de pedir y esperar“. Porque no hemos perdido nuestro horizonte. Queremos devolver a las casas su verdadero valor, su esencial utilidad. Y reconocer a las personas que nos rodean su dignidad y libertad, demostrando nuestro respeto a través de la acción cotidiana y no por virtud de papeles mojados. Las personas están por encima de la propiedad privada, no porque así lo aclame el consenso constitucional sino porque es una verdad inherente a la racionalidad. Y por tanto, actuamos en consecuencia.
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Si el pueblo sublevado expropia las casas y proclama la gratuidad de la vivienda, la comunidad de las habitaciones y el derecho de cada familia a un alojamiento higiénico, la revolución habrá tomado desde el principio un carácter comunista y se habrá lanzado por una vía de la que no podrán desviarla sino después de mucho tiempo. Se habrá dado un golpe mortal a la propiedad individual.
La expropiación de las casas lleva así en germen toda la revolución social. Del modo en que se haga dependerá el carácter de los acontecimientos. O abrimos un camino amplio y grande al comunismo anarquista, o nos quedamos atascados en el fango del individualismo autoritario.” P. KROPOTKIN
Kolectivo Marikarmen
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